Uno de los retos más grandes en el estudio de la cognición es poder dar cuenta del cambio y de cómo las capacidades cognitivas se desarrollan y se adaptan a lo largo de la vida, tomando en cuenta tanto los avances científicos recientes como las nuevas tecnologías y contextos sociales.
El estudio de la cognición ha estado ligado al desarrollo de herramientas para su medición y evaluación. Desde las primeras pruebas de laboratorio, pasando por los modelos psicométricos clásicos hasta los enfoques contemporáneos de gamificación e inteligencia artificial, la evaluación y medición psicológica ha evolucionado en función de las necesidades de la investigación y la práctica psicológica.
Los modelos cognitivos actuales provenientes de la psicología y la lingüística, parten del reconocimiento de los detalles en torno a los mecanismos cerebrales, como una estrategia que permite evaluar la plausibilidad biológica de tales modelos. Así las cosas, este eje temático busca promover la reflexión y actualización en torno a los desafíos y oportunidades que ofrece la neurociencia en la práctica psicológica contemporánea, consolidando estrategias interdisciplinarias que fortalezcan tanto la formación académica como el ejercicio profesional de los psicólogos.
Para ello, el énfasis del eje girará en torno a los aportes de la neurociencia a la comprensión de la enfermedad mental en dos vertientes: por un lado está el papel que cumplen los procesos cognitivos básicos (particularmente los que tienen que ver con el funcionamiento ejecutivo) en la aparición y cronificación de los trastornos mentales (Barrera y Calderón, 2024) y por el otro, en los aportes de la neurociencia a la comprensión de los procesos emocionales, entendiendo estos procesos a partir de los mecanismos interoceptivos que modulan la experiencia emocional y que estarían a la base de varios trastornos mentales en donde lo emocional es precisamente el eje central de dichos trastornos (Terasawa, et al., 2021).
La cognición no es un fenómeno aislado, sino que emerge y se desarrolla en interacción con el entorno social y cultural. Este eje abordará cómo los individuos interpretan, regulan y construyen sus procesos cognitivos en función de las dinámicas sociales y culturales.
En este eje se abordarán tres aspectos centrales:
Existe un considerable cuerpo de conocimientos, en relación con la importancia de los factores sociales en los procesos de salud - enfermedad del individuo. Sin embargo, poco se conoce acerca de la asociación que hay entre los procesos neurocognitivos de alto nivel con las respuestas fisiológicas asociadas a la salud (Rief et al, 2024). Adicionalmente, evidencia reciente sugiere que aquellos enfoques terapéuticos cuya evidencia sugiere alta efectividad, tienden a mejorar los procesos cognitivos, sugiriendo el rol que pudieran tener dichos procesos en la recuperación de los pacientes con trastornos mentales (Afshari et al., 2022). Así las cosas, este eje explora estas posibles interacciones entre los procesos cognitivos y la salud mental y sus implicaciones para la práctica clínica.